Thursday, February 2, 2023

Cuando se asiente el polvo

 

habían pasado casi 48 horas

 

Todo estaba tenue y caótico pero en silencio
trozos de concreto, madera, mampostería
cables, chispazos, agua que corría y el piso inundado.

 

Gateando encontré las gradas , no recordaba esa puerta
De hecho no era una puerta, era un enorme boquete al fondo de mi mente
el agua caía por las gradas mientras trataba de incorporarme.

Bajé a tientas por la escalinata estrecha hasta que encontré oro pasillo en ruinas
muchas puertas cerradas pero un poco mas de luz. Acero, Madera, Vidrio. todas eran distintas
y todas guardaban algo distinto.


La ultima de la izquierda estaba abierta y salía mucha luz de ahí,
traté de alcanzarla a rastras, y asomé con temor.

De inmediato sentí la sangre hirviendo, la cólera, la furia
la decepción y la rabia pero también la decisión.
Así como cuando me divorcié, como cuando me fui de casa de mi madre
cuando terminé con mis ex, cuando renuncié al trabajo que odiaba,
a las amistades traidoras. El sabor amargo, la deslealtad y el desprecio.

Entendí que no huida por miedo, sino por decisión
por que no quedaba mas que rescatar. Estuve ahí viéndome, reviviendo, recordando.

Memorizando todo lo que había escondido, olvidado, ocultado.


El desastre no destruyó mi mente después de todo, me trajo al subconsciente
me trajo a encontrarme, a encontrar mi pasado y mi nuevo camino.

Me levanté del agua gris, un poco mas fuerte y mas liviano
vi de vuelta al pasillo


Otra puerta mas se abría, vamos a ver que mas hay acá abajo.