Thursday, September 24, 2020

Vídrios rotos

 Como en sorda lucha, habló el animal,

la boca espumosa y el ojo fatal:
Hermano Francisco, no te acerques mucho...

Algo se quebró en mi ese día

luego de un mes en régimen estricto
en devoción clerical a la medicina moderna y la guía

Veía su cansancio y trataba de consentir entre las largas horas de labores.

A veces la compañía era lo justo, a veces las atenciones

Pero algo dentro de la fibra se desgarraba lentamente.

Esa noche me ganó el cansancio
una de dos consecutivas noches sin cenar

16 horas de trabajo de interludio y ciertos arranques me dieron la alarma
la cadena estaba rota, el lobo estaba suelto.

De tanto en tanto las cosas que guardaba reventaron.

-Una discusión breve y su voz quebraza me dieron fé de su dolor y furia

Ella sollozando en la oscuridad, yo con un vacío en el pecho...


Entonces entendí que me quedaba vacío, despojado del sentir.
con el corazón en la boca, el aliento desvanecido 
y perdido en mi confusión sólo pude convocar 2 lágrimas.

Mientras ella se alejaba a la habitación vecina...






Ojos amarillos

 "Francisco llamó la gente a la plaza

y allí predicó.
Y dijo: ?He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios. ¡Así sea!,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento." - Rubén Dario

despertaba de mis letargos solo cuando ella no estaba

Escalofríos eventuales

Memorias, voces, lágrimas, recuerdos...

Una voz dulce pero que atormentaba el fondo de mi cabeza..

Truenos y murmullos distantes

Ellos seguían ahi.

Ojos amarillos observando en la oscuridad
contemplando en calma detrás de un bozal, fauces en calma.

Exhalaba al aire helado de la madrugada,
todo en silencio nos observábamos fijamente 
en las penumbras, en la oscuridad de mi cabeza


Aun están aquí encadenados, jadeando esperando su momento
en un sordo silencio...


"Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás."

...

Los motivos del lobo

 El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños. - Rubén Darío



En la trayectoria adecuada las cosas parecen fluir sin reparos
los días pasaban y mi estabilidad emocional había vuelto
en un par de gramos comprimidos de soluciones recetadas...

Las terapias proseguían con prognosis positivas
la disociación de la realidad aunque cotidiana se hizo tolerable
y salvo algún espasmo los nervios volvían a sus funciones nominales...

Sólo la mínima incertidumbre de no sentir casi absolutamente .... Nada!




"Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: 
¡Paz, hermano 
lobo! "

Escalofríos aparecían esporádicamente
tristeza, enojo, júbilo...
Todos los veía enjaulados detrás de una vitrina.

Los días pasaban y los proyectos seguían su cauce
todo seguía bajo control, insospechada la caldera en mi cabeza

Todo en calma y al fin parecía que los monstruos
que perseguían mis ojos en la oscuridad total se habían ido.


"Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano."

Así fui viendo desvanecerse mis temores
mis ataduras, no era del todo yo pero ya no era perseguido..