Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Algo se quebró en mi ese día
luego de un mes en régimen estricto
en devoción clerical a la medicina moderna y la guía
Veía su cansancio y trataba de consentir entre las largas horas de labores.
A veces la compañía era lo justo, a veces las atenciones
Pero algo dentro de la fibra se desgarraba lentamente.
Esa noche me ganó el cansancio
una de dos consecutivas noches sin cenar
16 horas de trabajo de interludio y ciertos arranques me dieron la alarma
la cadena estaba rota, el lobo estaba suelto.
De tanto en tanto las cosas que guardaba reventaron.
-Una discusión breve y su voz quebraza me dieron fé de su dolor y furia
Ella sollozando en la oscuridad, yo con un vacío en el pecho...
Entonces entendí que me quedaba vacío, despojado del sentir.
con el corazón en la boca, el aliento desvanecido
y perdido en mi confusión sólo pude convocar 2 lágrimas.
Mientras ella se alejaba a la habitación vecina...
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