Esto es un Teorema y no una Teoría porque no tiene fundamentos comprobados, así que no vale absolutamente nada, tipo toda la literatura de Cohelo.
Dicho esto, arremeto contra la estupidez de casarse sin pensar basado en la siguiente frase que leí hace días: "El hombre coje con quien puede, la mujer con quien quiere; pero el hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede"
Para comenzar, esta frase dice claramente que nos casamos al revés. Es la mujer la que vive soñando su boda y es el hombre el que decide "el cuándo" se van a casar el día que rompe el cuchito y aparte le pide prestado al compadre otros $20 que nunca le va a devolver para comprarle un anillo a la novia.
Ya casados y de regreso de la luna de miel en Apulo (es bien bonito, no me malentiendan) llegan a tener que acostumbrarse a las mañas, manías y peculiaridades del otro que no habían notado antes, desde que al hombre le hieden los jengibres y va a tomar religiosamente los domingos, hasta que la mujer cree que casarse es sinónimo de recibir doble salario y tener a alguien con quien quejarse de todo, toditito el santo día.
De ahí que las parejas se distancian por esas cosas, creyendo que el otro las hace solo por joder. Los dolores de cabeza nocturnos convenientes de ella se vuelven más frecuentes y las salidas tarde de trabajar de él pasan de una vez al mes a fijo todos los viernes en la noche.
Yo no culpo a nadie, solo digo que alguien puede estar oliendo a jabón chiquito.
No nos confundamos, la carreta es de dos bueyes, casado no es lo mismo que cazado, no podés ir por la vida teniendo del ya sabés a tu pareja.
"Yo no pido que me amen, con que no me jodan suficiente." - Anónimo.
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